{"id":3914,"date":"2011-10-29T23:24:59","date_gmt":"2011-10-29T21:24:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lacanquotidien.fr\/blog\/?p=3914"},"modified":"2011-11-02T18:49:44","modified_gmt":"2011-11-02T17:49:44","slug":"grama-ediciones-vida-de-lacan-de-jacques-alain-milller-es-leido-por-german-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/2011\/10\/grama-ediciones-vida-de-lacan-de-jacques-alain-milller-es-leido-por-german-garcia\/","title":{"rendered":"Grama Ediciones &#8211; Vida de Lacan, de Jacques-Alain Milller es leido por German Garcia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong><!--more-->REVISTA \u00d1 \u2013 29 de octubre de 2011<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Homenaje Jacques Lacan<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>\u201cNo saben cu\u00e1nto se ha delirado sobre m\u00ed\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong><em>Este a\u00f1o se cumplen 30 de la muerte del psiquiatra franc\u00e9s que revolucion\u00f3 el psicoan\u00e1lisis. Dos libros recientes prueban su vigencia. El primero, de J-A. Miller, es le\u00eddo por Germ\u00e1n Garc\u00eda<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>GERMAN GARCIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace treinta a\u00f1os, con la muerte de Jacques Lacan, el psiquiatra que revolucion\u00f3 profundamente el psicoan\u00e1lisis, cay\u00f3 el tel\u00f3n y el escenario est\u00e1 vac\u00edo, pero el deseo que lo anim\u00f3 hizo que su nombre sea inseparable de esa disciplina. El subt\u00edtulo de <strong>Vida de Lacan<\/strong> aclara que est\u00e1 escrito para la opini\u00f3n ilustrada. No es para los que se complacen con las supuestas revelaciones de los \u201cgrandes hombres\u201d, en particular en lo que ata\u00f1e a sus vidas privadas. No se encontrar\u00e1 en este libro de Jacques-Alain Miller (quien trab\u00f3 una relaci\u00f3n cercana con Lacan, y luego, incluso, se cas\u00f3 con su hija Judith Miller), nada al estilo Michel Onfray sobre Sigmund Freud, ni Elizabeth Roudinesco sobre Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco se trata de un libro cr\u00edptico; solo para especialistas en las arduas elaboraciones de Jacques Lacan (1901-1981). El subt\u00edtulo se dirige a la opini\u00f3n capaz de formarse un juicio, la opini\u00f3n que puede ser ilustrable, la opini\u00f3n dispuesta a rectificarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Vida de Lacan<\/strong>, es un librito de 44 p\u00e1ginas. A diferencia de <strong>La imitaci\u00f3n de Cristo<\/strong>, tanto en Freud como en Lacan no hay nada que imitar, aunque cada uno de ellos sea un ejemplo cifrado, inagotable para sus lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vida de Lacan comienza con un ap\u00f3logo: Dos mujeres j\u00f3venes, indignadas por la difamaci\u00f3n de la que es objeto Lacan, le reprochan a Miller su silencio. Miller, fundador de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, se pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 haberme callado? \u00bfpor qu\u00e9 no haber le\u00eddo nada de esa literatura? Estudiando su ense\u00f1anza, redactando sus seminarios, siguiendo la estela de su pensamiento, hab\u00eda descuidado a su persona\u201d. No conceder ninguna importancia a la personalidad singular de Lacan era, pues, algo que ca\u00eda por su propio peso \u2013es su comentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no implica, sino al contrario, falta de atenci\u00f3n al deseo de Lacan. En efecto, el deseo est\u00e1 situado en el campo del lenguaje, cifrado en sus modulaciones, requiere del deseo de quien lo descifra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La discreci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mi biblioteca puedo contar al menos quince testimonios sobre Jacques Lacan: van desde relatos de an\u00e1lisis hasta recopilaci\u00f3n de dichos ingeniosos, sin olvidar el \u201cdiario\u201d de un control que dur\u00f3 hasta los \u00faltimos d\u00edas de su vida. Y no cuento las historias \u2013as\u00ed, en plural\u2013 que perfeccionaron los rumores que lo acompa\u00f1aron en su creciente notoriedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparto las monograf\u00edas universitarias, las par\u00e1frasis y elucubraciones en diversas lenguajes que, al parecer, no se detendr\u00e1n. Lejos de m\u00ed cualquier intento de evaluar algo de eso. Ya lo hizo Lacan, pero antes de morir, cuando dijo \u2013cito de memoria\u2013 \u201custedes no saben cu\u00e1nto se ha delirado sobre m\u00ed\u201d. \u00bfQu\u00e9 es el delirio sino la exclusi\u00f3n entre lo real \u2013rechazado, seg\u00fan Freud\u2013 y el lenguaje?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller rodea lo real de la ense\u00f1anza de Lacan mediante precisiones que no deben nada a ese imaginario construido en torno a su figura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro surge de clases del curso Orientaci\u00f3n Lacaniana, que Jacques-Alain Miller dicta desde hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas: \u201c\u2026de repente \u2013dice\u2013, me encant\u00f3 la idea de dar vida a ese desecho, este <em>caput mortem<\/em> de mi orientaci\u00f3n lacaniana, quiero decir la persona de Lacan, encantado de hacerlo palpitar, de hacerlo bailar, tal como se hace vivir, palpitar y bailar conceptos y matemas\u201d. La comparaci\u00f3n sorprende y a la vez dice lo que se propone: \u201cMi deseo era darle vida \u2013vida para ustedes que viven despu\u00e9s de \u00e9l, ya que, al parecer, leer su seminario, ese mon\u00f3logo pronunciado en el escenario cada semana, durante casi treinta a\u00f1os, no basta para hac\u00e9rselos ver en la densidad de su presencia y la extravagancia de su deseo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mon\u00f3logo de Lacan ten\u00eda una audiencia: el di\u00e1logo era solitario \u2013di\u00e1logo con los muertos, llamaba Quevedo a la lectura\u2013 y encontramos sus huellas en la trama de su ense\u00f1anza. Al exponer ese di\u00e1logo mediante su mon\u00f3logo crea la ocasi\u00f3n de que cada uno aprenda: \u201c\u2026se dirig\u00eda a los que estaba ah\u00ed \u2013escribe Miller\u2013, tal como eran a fin de llevar a ese peque\u00f1o pueblo a comprender lo que \u00e9l hab\u00eda comprendido, ya que esta transmisi\u00f3n formaba parte de su felicidad como la de Spinoza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo compara con Zelig, el personaje de Woody Allen, que tiene la facultad de transformar en cualquiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller comenta que la m\u00e1xima de Ren\u00e9 Descartes que habla de cambiar el deseo en ver del orden del mundo no estaba hecha para Lacan. No se dejaba distraer por los otros: \u201cCon todo, lo que Lacan representa, incluso vagamente, lo que designa con este nombre sigue siendo todav\u00eda hoy en d\u00eda deshonrado por todos los que se arrastran por hacer carrera, los furiosos del conformismo, identificados hasta los huesos con sus insignias, medallas de chocolate, funciones sociales o simulacros <em>cool<\/em>, sin hablar de aquellos\u00a0 que se travisten de portavoces de la humanidad, de su buen sentido, o del esp\u00edritu increado del mundo, para vituperar los supuestos vicios de Lacan, encarnizados como est\u00e1n en crearle la peor de las malas reputaciones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si uno lee con el cuidado de seguir las modulaciones de su dial\u00e9ctica, entender\u00e1 que lejos de condenar la \u201cmaldad\u201d del Otro, Miller subraya al hombre de deseo con sus s\u00edntomas, su inconsciente y lo \u201ctonto\u201d de sus goces. Con su encanto y su impaciencia. Esa otra cosa que lo ocupaba pasaba por los otros, pero no se deten\u00eda en ellos. El deseo es sociable, para bien y para mal. En cada uno. Y Lacan lo sab\u00eda; Miller lo dice con la discreci\u00f3n elegida para el caso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El teatro y la escena<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Caracas se define a sus lectores como los que no soportaron \u201cla pantalla de su cuerpo\u201d, y que podr\u00edan producir un progreso en los matemas. Hasta ahora no ocurri\u00f3: \u201cEn la escena del seminario, es cierto que Lacan conced\u00eda algo de cara al teatro pero, a su manera de ver, era finalmente para que eso pase, eso que ten\u00eda que decir, en el momento de decirlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 los matemas?: \u201c\u2026esta v\u00eda implica por s\u00ed misma cierta desaparici\u00f3n del sujeto y una borradura de la persona. No conceder ninguna importancia a la personalidad singular de Lacan era, pues, algo que ca\u00eda por su propio peso (\u2026). En suma, la v\u00eda del matema me hab\u00eda conducido a guardar silencio cuando habr\u00eda que tenido que hacer algo que mis dos j\u00f3venes amigas llamaban defenderlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este lado, del lado castellano, al comienzo de la par\u00e1frasis ocup\u00f3 el lugar de los matemas ausentes que cuando aparecieron por un tiempo cumplieron una funci\u00f3n decorativa. \u00bfQu\u00e9 pod\u00edamos entender? La tensi\u00f3n entre matema y ret\u00f3rica acompa\u00f1a a Jacques Lacan, tambi\u00e9n a Jacques-Alain Miller. \u00bfC\u00f3mo hacer bailar, de otra manera, a conceptos y matemas? Esos matemas se valen del \u00e1lgebra, de la l\u00f3gica y de la topolog\u00eda y, ahora, la pantalla del cuerpo encuentra en ausencia una figura en los efectos del lenguaje, en las figuras de su ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl \u00fanico nombre propio es en todo caso \u2013dice en 1976\u2013 el m\u00edo. Es la extensi\u00f3n de Lacan a lo simb\u00f3lico, a lo imaginario y a lo real, lo que permite a estos tres t\u00e9rminos consistir. Y no estoy especialmente orgulloso de eso\u201d. \u00bfHay algo m\u00e1s c\u00f3mico que el clich\u00e9 \u201cFreud puro\u201d, acu\u00f1ado para separarlo de quien instal\u00f3 su nombre en nuestro tiempo, al convertirlo en el antecedente de su propia ense\u00f1anza?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Lacan del siglo XXI, como el Marx del siglo XX, habr\u00e1 sido al fin, lo que hagan con su legado quienes entienden que esta historia no es lineal, que Sigmund Freud se ha convertido en precursor de un retorno ocurrido despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este librito, est\u00e1 de m\u00e1s decirlo, no es una biograf\u00eda: toma su ejemplo de las \u201cvidas paralelas\u201d narradas por Plutarco: y as\u00ed pues \u2013concluye Miller\u2013 se habla entre l\u00edneas, de modo que solo sea o\u00eddo por aquellos que deben o\u00edr. Y cuando nadie debe o\u00edr nada, no se dice nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A buen entendedor\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"http:\/\/track.enviodemails.com\/?email=goro@fibertel.com.ar&amp;ID=GRAMAEDICIONES&amp;Track=53388&amp;row=%29*ROW*%21&amp;cmd=C&amp;redirect=http:\/\/www.gramaediciones.com.ar\/\" target=\"_blank\"><strong>www.gramaediciones.com.ar<\/strong><\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3915,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[657,576],"class_list":["post-3914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espanol","tag-german-garcia","tag-vida-de-lacan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3914"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4093,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914\/revisions\/4093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3915"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacanquotidien.fr\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}